Esta semana se han cumplido, concretamente el domingo, 91 años de la apertura de la tumba de Tutankamón. En Curioseo Máximo no hemos querido dejar pasar la oportunidad de hablar de algunas curiosidades de este hallazgo que marcó un antes y un después en la historia de los faraones en el antiguo Egipto.
No fue asesinado: Las últimas investigaciones apuntan a que fue la malaria que padecía, unida una hemorragia interna, la causa de su muerte; posiblemente debido a una fractura en la pierna que no se curó a tiempo. En su tumba han aparecido 130 bastones y báculos, algunos con signos de uso, lo que indica que era cojo y fortalece esta teoría.
La tumba ilocalizable: Durante siglos las tumbas del Valle de los Reyes, lugar donde se encuentra Tutankamón, fueron saqueadas por todas las personas que pasaron por el lugar; finalmente, a principios del siglo XX, llegaron los arqueólogos encontrando las sobras de los saqueos y sin mucha convicción en encontrar la única tumba intacta que no había sido localizada hasta entonces, pero una y otra vez volvían a casa fracasando la misión.
Howard Carter: Es el nombre propio de este hallazgo, no se rindió y, aprovechando su ventaja de residir en Egipto y de trabajar para el gobierno egipcio, se dedicó a excavar donde ya lo habían hecho las fracasadas misiones.
El descubrimiento: El 26 de noviembre de 1922 fue descubierta la entrada de la tumba, tras 16 escalones que conducían a ella.
"Los inmensos e incalculables tesoros de un niño": Estas fueron las palabras que utilizó James Breadstad, un arqueólogo américano, para describir todo lo encontrado en las cuatro Cámaras intactas de esta tumba; aquí pudieron encontrar piedras preciosas en montones, muebles de oro sólido, mantos reales en perfecto estado, y un trono real de oro de un valor incalculable.
Una tumba realmente espectacular: Cuando se abrió la última Cámara, en la que se encontraba la tumba del jóven faraón, sus descubridores se encontraron con un ataud de granito de nueve pies de largo, dentro del mismo había otros tres más encajados entre sí; los dos más exteriores eran de madera con incrustaciones de oro y el más interior, que albergaba el cuerpo, estaba hecho de oro macizo.
"La muerte
vendrá con alas ligeras sobre todo aquel que
se atreva a violar esta tumba": Esa era la inscripción que rezaba la pared de entrada a la tumba; Carter y su equipo fueron los que violaron el descanso eterno del faraón, abriendo su sarcófago y encontrando su cuerpo momificado cubierto su preciosa máscara funeraria de oro macizo caracterizada por los rasgos aniñados del jóven difunto.
El canario de la expedición es la primera víctima: Para amenizar la excavación, Carter instalo una jaula con un canario que fue devorado por una cobra, serpiente guardiana de los faraones y encarnación de la Diosa Edjo. Se dice que fue la primera víctima de la maldición.
Empieza a cobrarse vidas humanas: Lord Carnavon murió diez meses después de abrir la Cámara Real. George E. Molyneus también murió tras cortarse afeitándose una picadura de mosquito, que posteriormente se infectó y le afectó a los pulmones, derivando en una neumonía que le llevó a una agónica muerte; resulta impresionante que al morir su dueño su perra aullara en Inglaterra y también muriera en los brazos de su mayordomo, pero más impresionante fue que todo El Cairo quedara sin luz justo después de que la enfermera comunicara a la familia el fallecimiento de George.
El resto de la expedición también muere: Audrey
Herbert muere al regresar a Londrés, Arthur Mace muere en el hotel de El Cairo poco después de abrir la Cámara Real, Sir Douglas Reíd el radilogista de la momia muere de agotamiento, la secretaria de Carter muere de un ataque al corazón y su padre al enterarse se tira desde un séptimo piso, un amigo de Carter fallece en el hotel de El Cairo de un ataque cerebral. Así hasta cobrarse 21 muertos en extrañas circunstancias y relacionados con la maldición.
La maldición: Diversas personas han investigado este tema, y tras revisar diferentes fuentes todo apunta a que quien pierda el respeto a la momia cae en la maldición; ya que Carter, el arqueólogo que respetó la momia de principio a fin, no murió por la maldición; otro ejemplo sería el encargado de realizar la autopsia a la momia, que con un gran respeto realizó su trabajo y no fue influido por esta.ç
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¡Feliz semana!

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